Piercing en la fosa nasal: el clásico atemporal entre los piercings nasales

El piercing en la fosa nasal es mucho más que una simple moda pasajera; es uno de los piercings con más historia y más extendidos en todo el mundo. Si estás pensando en hacerte un piercing en la fosa nasal, estás eligiendo una joya corporal que combina la discreción con la expresión personal como pocas. En esta categoría no solo encontrarás una amplia selección de joyas, sino también toda la información importante que necesitas saber sobre tu piercing en la fosa nasal.
¿Qué es un piercing en la fosa nasal y dónde se coloca?
El término deriva de la palabra inglesa «nostril», que significa «fosa nasal». Concretamente, este piercing se realiza en el ala lateral de la nariz. Puedes elegir entre el lado izquierdo y el derecho; desde el punto de vista anatómico o estético no hay una regla fija, depende totalmente de tu gusto personal. Una variante es el llamado «High Nostril», que, como su nombre indica, se coloca bastante más arriba en el puente de la nariz, en parte en el cartílago.
Cómo hacerte un piercing en la fosa nasal: la perforación y el dolor
Si te decides por un piercing en el nostril, el primer paso y el más importante es elegir un estudio de piercing profesional. Un perforador con experiencia desinfectará a fondo la zona, comentará contigo la posición óptima y la marcará. El piercing en el nostril se realiza con una aguja hueca estéril de un solo uso. Contrariamente a lo que dicen algunos mitos persistentes, nunca debes hacerte un piercing en la nariz con una pistola para agujeros en las orejas. Esto puede dañar el tejido y provocar inflamaciones o la formación de tejido de granuloma.
El dolor que se siente al perforar es subjetivo. La mayoría lo percibe como un dolor breve y agudo, que, sin embargo, desaparece muy rápidamente. Debido a la gran cantidad de nervios que hay en la nariz, es totalmente normal que se te salten las lágrimas por un momento; se trata de una mera reacción refleja y no es señal de un dolor extremo.
Curación y cuidados adecuados
La paciencia es fundamental tras la cita. La cicatrización de un piercing en la fosa nasal suele durar entre 1 y 4 meses; en algunos casos, puede tardar hasta un año en estabilizarse por completo el canal de la perforación. Al no tratarse de tejido cartilaginoso, esta zona cicatriza con una rapidez similar a la del lóbulo de la oreja.
Para que tu piercing cicatrice sin problemas, es fundamental un cuidado adecuado:
- Lavarse las manos: nunca toques tu piercing recién hecho con las manos sin lavar.
- Limpieza: Limpia la zona dos veces al día (por fuera y por dentro) con una solución salina estéril o un spray especial para el cuidado de piercings. Evita productos agresivos como el alcohol o el peróxido de hidrógeno, ya que resecan e irritan la piel.
- No tocar: No gires ni muevas la joya innecesariamente en el canal de la perforación.
- Precaución en el día a día: Ten cuidado al vestirte y desvestirte, al lavarte el pelo y al dormir, para no engancharte en la joya. Evita las piscinas, las saunas y los soláriums durante las primeras semanas.
- Pausa en el maquillaje: al maquillarte y aplicarte cremas, evita la zona alrededor del piercing durante los primeros días.
Guía de joyas: ¿anillo o pendiente?
Para el primer uso, un perforador profesional casi siempre te recomendará un pendiente de barra (a menudo un labret o un pendiente de nariz especial con espiral). Un pendiente de barra se mantiene más estable en el canal, mientras que un anillo se mueve mucho y puede transportar bacterias a la herida, lo que retrasa considerablemente la cicatrización.
Una vez que tu fosa nasal haya cicatrizado por completo, se te abrirá un mundo lleno de posibilidades de estilo:
Pendientes de nariz (nose studs)
Los pendientes son ideales para un look discreto. Los hay en innumerables variantes:
- Pendientes de nariz (Nose Bone): una barra recta con una pequeña bola en el extremo a modo de «cierre».
- Pendientes de nariz curvados (L-Shape): la varilla tiene forma de L, lo que garantiza una sujeción segura.
- Espiral nasal (Screw): la joya tiene una pequeña espiral en el extremo que se adapta al interior de la nariz. Se consideran especialmente seguras contra caídas.
Anillos para la fosa nasal (Hoops & Seamless Rings)
Los aros le dan a la fosa nasal un aspecto más llamativo. Es importante elegir el tamaño adecuado (diámetro y grosor del alambre) para que el aro no apriete. Son muy populares los aros segmentados o los de clic, que se cierran sin costuras.
Materiales
Busca siempre materiales de alta calidad para prevenir alergias.
- Titanio: el material estándar para el primer uso, biocompatible y sin níquel.
- Acero quirúrgico 316L: el clásico, adecuado para piercings cicatrizados.